La amistad que rompió el silencio de la soledad

La amistad que rompió el silencio de la soledad

Nuestra historia comienza con María, una encantadora mujer de 78 años que ha vivido toda su vida en la misma casa de campo. María ha disfrutado de la belleza de su jardín, pero la soledad se ha apoderado de ella desde que su querido esposo falleció. Siente que algo falta en su vida. 

Y luego está Daniel, un joven voluntario de Fundación Harena, que tropezó con nuestra Agencia, mientras buscaba una manera de darle sentido a su tiempo libre. Daniel es un amante de la música y le encanta tocar la guitarra. Pero su pasión se sintió incompleta, hasta que descubrió la oportunidad de ayudar a quienes más lo necesitan.

La vida de María cambió cuando Daniel comenzó a visitarla. La música fue el puente que conectó sus mundos. Daniel no solo tocaba la guitarra para María, sino que también compartía historias, risas y momentos invaluables con ella. María encontró un amigo en Daniel y recuperó la alegría que había perdido.

Trabajamos incansablemente para recaudar fondos y recursos para que más historias como la de María y Daniel puedan cobrar vida. Nuestro equipo está compuesto por apasionados individuos que han sido tocados por la soledad de las personas mayores en sus propias vidas.

Sabemos que te importa la lucha contra la soledad de las personas mayores tanto como a nosotros. ¡Y tú también puedes ser parte de esta historia! Comparte este post, dona, o considera ofrecer tu tiempo como voluntario de Fundación Harena. Cada pequeña acción suma y puede hacer la diferencia en la vida de alguien como María.

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