Un Día en la Vida de un Voluntario de la Fundación HARENA

Era un martes por la mañana cuando Juan Pérez, un electricista de 45 años, se despertó con una sensación de emoción. Hoy no era un día cualquiera. Hoy, Juan iba a comenzar su viaje como voluntario en Fundación HARENA. Juan siempre había sentido una profunda pasión por ayudar a los demás. Pero fue su encuentro con una anciana en su barrio lo que realmente encendió su deseo de hacer algo más.
La anciana vivía sola y a menudo se sentía sola. Juan quería hacer algo para ayudar, pero no sabía cómo. Fue entonces cuando descubrió la Fundación HARENA, una asociación sin ánimo de lucro dedicada a mejorar la vida de las personas mayores. La fundación ofrecía una variedad de programas y actividades, desde el acompañamiento presencial y telefónico hasta salidas culturales grupales.
Juan se sintió inmediatamente atraído por la misión de la fundación. Decidió unirse como voluntario y hoy era su primer día. A lo largo del día, Juan tuvo la oportunidad de participar en varias actividades. Acompañó a una anciana a una visita al Museo Picasso, donde pudieron disfrutar juntos de los distintos cuadros. También participó en una llamada telefónica con otro anciano, proporcionándole compañía y alegría durante su conversación.
Al final del día, Juan se sintió profundamente satisfecho. Había marcado la diferencia en la vida de las personas mayores y había aprendido mucho en el proceso. La experiencia de Juan es solo un ejemplo del impacto que los voluntarios pueden tener en la Fundación HARENA. Si tú también quieres hacer una diferencia, únete a nosotros hoy como voluntario. Juntos, podemos hacer del mundo un lugar mejor para las personas mayores.
Únete como voluntario aquí: https://forms.gle/UbMhWrArNEXomRoN8